Inserciones para los boletines en español (Bulletin Inserts in Spanish)
Segundo Domingo de Pascua, Ciclo B (Second
Sunday of Easter, Cycle B)
La Coronilla
La práctica actual del Domingo de la Misericordia es un buen momento para
renovar nuestra devoción a la Coronilla de la Divina Misericordia. Hay un fuerte
vínculo entre esta devoción y el movimiento pro-vida. El Padre Seraphim
Michalenko, MIC, quien fue el traductor principal del diario de Sor Faustina, y
el postulador de su causa para la canonización, escribe lo siguiente:
“En las tres últimas ocasiones, de 8:00-11:00 de la noche, ella sintió que sus
entrañas habían sido rasgadas. Sufrió tanto que pensó que iba a morir. Los
doctores no podían encontrar que enfermedad tenía, y ninguna medicina le
aliviaba el sufrimiento. Más tarde le fue dado a conocer que ella estaba pasando
esos dolores por las madres que abortaban a sus hijos.” (Diario 1276)
“En otra ocasión, ella tuvo una visión de un ángel que venía con rayos para
destruir una de las ciudades más maravillosas del país. Y ella se sintió frágil
para hacer algo (Diario 474) ¿Qué antídoto le dio Dios? La Coronilla de la
Misericordia. [Ella explica] que la ciudad iba a ser castigada por sus pecados,
principalmente por el pecado del aborto.” ("Wombs of Mercy," Marian Helpers
Bulletin, Summer 1995, p.13).
En el 2003, el Papa Juan Pablo II emitió una Bendición Apostólica a todos
aquellos que rezaran la Coronilla de la Misericordia “por las madres que querían
abortar sus retoños; por los infantes que sería muertos en el vientre; por un
cambio de corazón en los que proveen los abortos y su s colaboradores; por las
victimas humanas de la investigación de la célula madre, por la manipulación
genética, la clonación y la eutanasia, y por todos los que han sido encomendados
con el gobierno de las personas, para que promuevan la Cultura de la Vida, y
pongan fin a la cultura de la muerte.”
Tercer Domingo de Pascua, Ciclo B (Third Sunday of Easter, Cycle B)
La Pascua es un Tiempo
Del mismo modo que el domingo es un día de los siete que tiene una semana, la
Pascua es un Tiempo, un período de 50 días, aproximadamente la séptima parte del
año. El Tiempo Pascual, es un momento de especial celebración y regocijo por la
Resurrección de Cristo, es el “Gran Domingo” del año. Las oraciones litúrgicas y
las lecturas se enfocan en la Resurrección y los efectos que ésta tiene en los
creyentes y en el mundo. Los Hechos de los Apóstoles es el libro de las
Escrituras del que manan la mayoría de las lecturas del Tiempo Pascual, y
muestra el vigor con el cual los Apóstoles proclamaron la Resurrección y
trajeron a muchos a las aguas del bautismo para compartir la nueva vida de
Cristo. Este Tiempo es una celebración de vida, y nos lleva a todos a un
compromiso más profundo para proclamar, celebrar, y servir el regalo de la vida
humana.
Cuarto Domingo de Pascua, Ciclo B (Fourth
Sunday of Easter, Cycle B)
Dando nuestras vidas
El Buen Pastor da su vida por sus ovejas. Este tema también se encuentra en la
historia del Buen Samaritano (Lc. 10:25-37) En el camino de Jerusalén a Jericó,
un hombre fue atacado por ladrones. Pasaron un sacerdote y un levita pero no se
pararon a ayudarlo. A pesar de su conocimiento sobre la Ley y los Profetas,
siguieron de largo. ¿Por qué?
Una de las razones podría se que tenían miedo. El camino de Jerusalén a Jericó
es peligroso. Por sus numerosas pronunciadas curvas, se presta para ataques por
parte de ladrones que fácilmente se pueden esconder no lejos de sus victimas.
Quizás los sacerdotes y levitas que pasaron junto a ese hombre se preguntaron a
sí mismos, “Si me paro a ayudar a este hombre, ¿qué me pasará? Quizás quienes lo
atacaron todavía están ahí. Quizás se estén escondiendo cerca. Este es un camino
peligroso, mejor sigo adelante.”
Algunas veces nosotros nos hacemos la misma pregunta. Por ejemplo, si hablo muy
alto sobre las victimas de aborto, ¿qué me va a pasar? ¿Enfrentaremos
persecución, oposición, perderé popularidad si me envuelvo en una causa así?
Pero viene el Buen Samaritano y él se guarda la pregunta. Él no preguntó, “Si
ayudo a este hombre, ¿qué me va a pasar? Y esta es la pregunta para nosotros. Si
no enfrentamos este mal, ¿qué le pasará a los no nacidos? Si yo no me envuelvo,
¿qué le pasará a aquellos que son vulnerables, a aquellos que son marginalizados
por nuestra sociedad, a aquellos que son oprimidos, a aquellos que no tienen a
nadie que hable por ellos?
Quinto Domingo de Pascua,
Ciclo B (Fifth
Sunday of Easter, Cycle B)
Una Oración para Aquellas Temerosas de su Maternidad
Señor Dios, te damos gracias a ti, Fuente de Vida, por todos
aquellos que nos han acogido y alimentado nuestras vidas. En particular, te
damos gracias por nuestras madres, quienes confiando en ti y con un
auto-sacrificio que no se puede describir, han hecho posible que nosotros
podamos vivir y alabarte hoy. Recompensa sus esfuerzos.
Hoy, Señor, también pedimos por las madres que tienen miedo de
serlo. Rezamos especialmente por aquellas que están embarazadas, pero que tienen
miedo de dar a luz. Mira compasivo a estas tus hijas, y dales fuerza y
confianza. Permíteles que se entreguen a sus hijos, así como tú te entregaste a
nosotros, y que experimenten los gozos de la maternidad. Permítenos hacer
nuestra parte animándolas y ayudándolas en sus necesidades. Te lo pedimos por
Cristo nuestro Señor.Intercesiones
Sexto Domingo de Pascua, Ciclo B
(Sixth Sunday of Easter, Cycle B)
Dios no hace distinciones
El 27 de febrero del 2006, el Papa Benedicto XVI dijo lo siguiente al dirigirse
a la Academia Pontifica por la Vida: “Los libros
sagrados, de hecho, muestran el amor de Dios por cada ser humano aún antes de
ser formado en el vientre de su madre.” “Antes de que te formaras dentro del
vientre de tu madre yo te conocía y te consagré” (Jeremías 1:5), le dijo Dios al
profeta Jeremías. Y el salmista reconoce con gratitud: “Tú formaste mis
entrañas, me has tejido en el seno materno. Te alabaré, porque formidables y
maravillosas son tus obras. Tú me conoces bien” (Salmo 139[138]: 13-14).
Esas palabras adquieren su significado rico y completo cuando uno piensa que
Dios interviene directamente en la creación del ama de cada nuevo ser humano.
El amor de Dios no hace distinción entre un infante acabado de concebir que aun
esta en el vientre de su madre o un niño, un joven, un adulto, o un anciano.
Dios no hace distinción entre ellos porque ve en cada uno su propia imagen y
semejanza (Génesis 1, 26).
Él no hace distinción porque percibe en todos ellos un reflejo de la cara de su
único Hijo engendrado, “a quien Él escogió…antes de la fundación del mundo… Él
nos destinó en amor a ser sus hijos…de acuerdo al deseo de su voluntad” (Efesios
1:4-6).
Séptimo Domingo
de Pascua, Ciclo B (Seventh Sunday of Easter, Cycle B)
¿Está usted registrado para votar? El Catecismo de la Iglesia Católica dice,
“La sumisión a la autoridad y la corresponsabilidad en el bien común exigen
moralmente… el ejercicio del derecho al voto” (2240).
El Papa Juan Pablo II escribió en el 2003, “Ciertamente la visión cristiana nos
lleva a esperar “unos cielos nuevos” y “una tierra nueva” (Revelaciones 21:1),
esto aumenta, en vez de disminuir, nuestro sentido de responsabilidad por el
mundo de hoy. Yo quiero afirmar esto con fuerza al comienzo del nuevo milenio,
para que los cristianos se sientan más obligados que nunca a no descuidar sus
deberes como ciudadanos de este mundo” (Ecclesia de Eucharistía, n. 20). Por
favor asegúrese de estar listo para ejercer esta responsabilidad Cristiana
registrándose y votando en las elecciones tanto primarias como generales.
Pentecostés, Ciclo B (Pentecost, Cycle B)
La Voz de Pentecostés
El Espíritu Santo, que vino en Pentecostés, les dio voz a los apóstoles para
proclamar la verdad del Evangelio. El Espíritu, el Alma de la Iglesia, continúa
permitiéndole hablar desde nuestros respectivos lugares. El Obispo Elio Sgreccia,
ex presidente de la Academia Pontificia del Vaticano por la Vida dijo, “La
Iglesia debe hablar en el contexto de hoy sobre los derechos fundamentales, el
derecho a la justicia, el derecho a la paz, pero sobre todo, en primer lugar, el
derecho a la vida. Si la Iglesia no hablara ni proclamara la verdad, estaría
abandonando su deber, sería desleal a la sociedad, a la buena sociedad. Por
tanto, su deber es precisamente la libertad de intervenir con la palabra, y
también con el ejemplo – el ejemplo de promover la vida humana, de intervenir
por la salvación de la humanidad.”
Domingo de la Santísima Trinidad, Ciclo B
(Holy Trinity, Cycle B)
Alabado sea el Espíritu Santo
Algunas verdades, como la misma existencia de Dios, pueden ser conocidas por
el razonamiento humano. Otras verdades, tales como el echo de que Dios es
Uno en Tres Personas - Padre, Hijo, y Espíritu Santo – pueden solamente ser
conocidas si Dios nos la revela. Nunca podríamos llegar a esta conclusión de
que Dios es Trino, por nosotros mismos. La fiesta de hoy no es sólo una
oportunidad para dar gracias a Dios por darnos a conocer más sobre sí mismo.
Es una ocasión para renovar fuerzas mientras continuamos luchando por una
unidad más profunda con la familia humana. Dios ser revela a nosotros para
hacernos más como él – no sólo individuos, sino familias, naciones, y una
comunidad internacional. Crecemos en unidad al darnos los unos a los otros,
así como el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo se dan a si mismos
completamente.
Corpus Christi, Ciclo B (Corpus Christi,
Cycle B)
La Eucaristía y la Unidad
Imagínese a una persona, que al recibir la Comunión, y al aceptar la
Hostia cuando el padre dice, “El Cuerpo de Cristo,” “Amen,” parte un pedazo
y se lo devuelve al sacerdote diciendo, “¡Excepto esta parte Padre!” Esto es
lo que hace la persona que rechaza a otros. Al recibir a Cristo, debemos de
recibir al Cristo total, a todos sus miembros, nuestros hermanos y hermanas,
ya sea conveniente o no, deseado o no deseado, nacido o no nacido.
San Juan recalca, Cristo murió “para reunir a todos los hijos de Dios
dispersos.” El pecado dispersa. Cristo une. La palabra “diabólico” significa
“dividir.” Cristo vino “para destruir las obras del mal” (1Juan 3, 8). La
Eucaristía edifica a la familia humana en Cristo quien dice, “Vengan a mi,
aliméntense de Mi Cuerpo, transfórmense en Mi Cuerpo.” El aborto, como
dinámica contraria, dice, “¡Vete! No tenemos lugar para ti, ni tiempo para
ti, no te deseamos, no somos responsables por ti. ¡Quítate de nuestro camino!”
El aborto ataca la unidad de la familia humana dividiendo la relación más
fundamental entre dos personas: madre e hijo. La Eucaristía, como Sacramento
de Unidad, invierte la dinámica del aborto.
Domingo XII del Tiempo Ordinario,
Ciclo B (12th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Grande y grave es la responsabilidad de los responsables de los
medios de comunicación social, llamados a trabajar para que la
transmisión eficaz de los mensajes contribuya a la cultura de la vida. Deben,
por tanto, presentar ejemplos de vida elevados y nobles, dando espacio a
testimonios positivos y a veces heroicos de amor al hombre; proponiendo con
gran respeto los valores de la sexualidad y del amor, sin enmascarar lo que
deshonra y envilece la dignidad del hombre. En la lectura de la realidad,
deben negarse a poner de relieve lo que pueda insinuar o acrecentar
sentimientos o actitudes de indiferencia, desprecio o rechazo ante la vida.
En la escrupulosa fidelidad a la verdad de los hechos, están llamados a
conjugar al mismo tiempo la libertad de información, el respeto a cada
persona y un sentido profundo de humanidad.
Domingo XIII del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(13th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Católicos en la vida política (U.S. Bishops)
Necesitamos continuar enseñando claramente y ayudar a otros líderes
católicos a enseñar claramente sobre nuestro inquebrantable compromiso por
la protección legal de la vida humana desde el momento de la concepción
hasta la muerte natural. Nuestra enseñanza sobre la vida y dignidad humana
deberá reflejarse en nuestras parroquias y en nuestros ministerios dedicados
a la educación, al cuidado de la salud, y a los servicios sociales.
Debemos hacer mucho más para persuadir a todos que la vida humana es
preciosa y que la dignidad humana debe ser defendida. Esto requiere de un
diálogo y de un compromiso más eficaz con los funcionarios públicos,
especialmente con los funcionarios públicos católicos. Acogemos gustosos
todo diálogo iniciado por los propios líderes políticos.
Domingo XIV del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(14th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Nuestros Obispos Hablan
“Al siempre necesario trabajar para reducir el número de abortos dando
alternativas y ayudando a los vulnerables padres y niños, la enseñanza
católica hace un llamado a todos los católicos a trabajar activamente para
controlar, restringir, y poner fin a la destrucción de la vida humana no
nacida. Al la Iglesia llevar adelante su responsabilidad central de enseñar
claramente y de ayudar a formar consciencias, es esencial recordar que la
conciencia debe ser consistente con los principios morales fundamentales.
Como miembros de la Iglesia Católica, todos los católicos estamos obligados
a formar nuestras consciencias de acuerdo a la enseñanza moral de la Iglesia.”
– Declaración sobre las Responsabilidades de los Católicos en la Vida
Pública, Marzo 10, 2006.
Domingo XV del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(15th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Optando por la Vida
"Este es el verdadero significado de la Cruz: no buscar la vida para uno mismo,
sino darla por los demás. "Yo te mando hoy que ames al Señor tu Dios, que andes
en sus caminos, y guardes sus mandamientos, estatutos y decretos, entonces
vivirás" (Dt. 30: 16). A primera vista a lo mejor esto no nos gusta, pero es la
única forma: optar por Dios y optar por la vida es lo mismo. El Señor dice en el
Evangelio de Juan: "Esta es la Vida eternal, que te conozcan a ti."
La vida humana es una relación. Sólo podemos tener la vida en relación, no
encerrados en nosotros mismos. Y la relación fundamental es la relación con el
Creador; de lo contrario, las demás relaciones son frágiles.
Por tanto, lo esencial es escoger a Dios. Un mundo vacío de Dios, un mundo que
se olvida de Dios, pierde la vida y cae en una cultura de muerte. Por
consiguiente, escoger la vida, hacer la opción por la vida es, ante todo,
escoger la opción-relación con Dios.
Domingo XVI del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(16th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Un amplio espectro de asuntos toca la protección de la vida humana y la
promoción de su dignidad. El Papa Juan Pablo II nos recuerda que:
“El servicio de la caridad a la vida debe ser profundamente unitario: no se
pueden tolerar unilateralismos y discriminaciones, porque la vida humana es
sagrada e inviolable en todas sus fases y situaciones.” (Evangelio de la
Vida, No. 87)
“Entre los asuntos importantes relacionados con la dignidad de la vida
humana lo cual concierne a la Iglesia, el aborto necesariamente juega un
papel central. El aborto, directo acecino de un inocente ser humano, es
siempre gravemente inmoral (Evangelio de la Vida No. 57); sus victimas son
los más vulnerables e indefensos miembros de la familia humana. Es
imperativo que aquellos que son llamados a servir a los más pequeños entre
nosotros presten urgente atención y den prioridad a este asunto de justicia”
(2001: Plan Pastoral para Actividades Pro-Vida de los Obispos de Estados
Unidos de América: Una Campaña in Apoyo a la Vida).
Domingo XVII del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(17th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Aborto y Anticonceptivos
“Es notorio que tanto la aceptación como el uso de los anticonceptivos ha
aumentado en nuestra sociedad, al igual que la aceptación y el uso del aborto.
Las parejas que conciben un hijo sin tener intención de hacerlo, mientras usan
anticonceptivos, son mucho más propensas a recurrir al aborto que otras
personas. Trágicamente, nuestra sociedad ha caído en la mentalidad de ver a los
niños como cargas e invita a muchos a considerar el aborto como “un respaldo” si
fallan los anticonceptivos. Esto es más obvio en los esfuerzos por promover un
“anticonceptivo de emergencia” drogas que en realidad actúan como abortivos
prematuros.
“Junto a Juan Pablo II nosotros afirmamos que la anticoncepción y el aborto son
“dos males específicamente diferentes,” el último destruye la vida de un ser
humano,” pero están relacionados” (Evangelio de la Vida No. 13). Es importante
recordar que medios a los que se les llama “anticonceptivos” son, en realidad,
también algunas veces abortivos. El fin del aborto no vendrá de parte de
campañas anticonceptivas sino del profundo entendimiento de nuestra sexualidad
humana, y de la vida humana, como regalos sagrados que merecen nuestra cuidadosa
custodia” (2001: Plan Pastoral de los Obispos De Estados Unidos para Actividades
Pro-Vida: Una Campaña en Apoyo de la Vida).
Domingo XVIII del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(18th Sunday Ordinary Time, Cycle B)En la Encíclica Caritas in
Veritate de Junio del 2009, el Papa Benedicto XVI recuerda al mundo que la
pobreza no será erradicada a menos que descubramos y protejamos la santidad
de la vida a todos los niveles. El rechazar al no nacido como algo
infrahumano y el permitir el aborto impide el trabajo de la justicia
social. Él señala con urgencia, "Mientras los pobres del mundo siguen
llamando a la puerta de la opulencia, el mundo rico corre el riesgo de no
escuchar ya estos golpes a su puerta, debido a una conciencia incapaz de
reconocer lo humano" (n75).
Domingo XIX del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(19th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Santuario de Vida
“Desde dentro del corazón del mundo, la familia tiene una relación decisiva
y determinante con la vida. Como Santuario de vida, la familia debe de
acogerla, defenderla, acompañarla durante su desarrollo, especialmente
durante todo el proceso de su educación…La familia amorosamente da
testimonio de del carácter único de la nueva vida…La instrucción de la
Didaché, “No matarás al niño en el vientre de su madre” (2,1), incorporada a
la tradición viva de la Iglesia, debe resonar aún hoy, desde el corazón de
cada hogar. ¡Sólo Dios es el Señor de la Vida!” (Cardenal Alfonso López
Trujillo, Presidente del Concilio Pontificio para la Familia, Homilía a la
Academia Pontificia por la Vida, Febrero, 1997)
Domingo XX del Tiempo Ordinario, Ciclo B
(20th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
La Eucaristía y el Movimiento Pro-Vida
“Yo soy el Pan de Vida. Quien me coma vivirá para siempre. Lo resucitaré en
el último día.” (Jn. 6:47-58) El sacrificio Eucarístico es la propia acción de
Cristo mediante la cual Él destruye la muerte y restaura nuestra vida. Donde
quiera que nos unamos para este sacrificio, estamos celebrando la victoria de la
vida sobre la muerte, y por tanto, sobre el aborto. El movimiento pro-vida no
está simplemente trabajando “por” la victoria, nosotros estamos trabajando
“desde” la victoria. Así codo dijo el Santo Padre en Denver en 1993, “No tengan
miedo. El resultado de la batalla por la vida ya ha sido decidido.” Nuestro
trabajo es aplicar la ya establecida victoria a cada faceta de nuestra sociedad.
La celebración de la Eucaristía es la fuente y la cumbre de dicho trabajo.
Vigésimo Primer Domingo Tiempo
Ordinario, Ciclo B
(21st Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Aprendiendo a Amar
En Washington, DC en 1994 la Madre Teresa dijo que nosotros combatimos el aborto
enseñándole a la madre lo que verdaderamente significa amar: “estar dispuesto a
dar hasta que duela…Por tanto la madre que está pensando en el aborto, debe ser
ayudada a amar, es decir, para que de hasta que le dañe sus planes, o su tiempo
libre, para que respete la vida de su hijo.” Gustave Thibon ha dicho que el
verdadero Dios transforma la violencia en sufrimiento, mientras que los falsos
dioses transforman el sufrimiento en violencia. La mujer tentada a tener un
aborto transformará su sufrimiento en violencia a menos que ella permita que el
amor la transforme, y la haga disponible a entregarse a sí misma. La Eucaristía
da ambas cosas la enseñanza y el poder. La madre debe decir “Este es mi cuerpo,
mi sangre, mi vida, dada por mi hijo.”
Vigésimo segundo Domingo del Tiempo Ordinario,
Ciclo B (22nd Sunday Ordinary Time, Cycle B)
En Estados Unidos el aborto es una opción
legal durante todo el curso del embarazo. Y sin embargo, el aborto es una
violación de los derechos humanos de magnitud imponderable, y una atrocidad
contra toda la familia humana. Es verdad que la decisión Roe v. Wade –la
principal decisión legalizadora del aborto– dio la impresión de crear un derecho
al aborto con ciertas limitaciones. Pero la decisión Doe v. Bolton, que la Corte
Suprema decretó el mismo día, anuló esas limitaciones al crear una excepción en
casos de "salud" –una excepción tan amplia que dados los efectos que ha tenido
permite el aborto por cualquier razón y en cualquier momento…. La gran mayoría
del pueblo estadounidense queda sorprendida y horrorizada al enterarse de que no
existe ningún límite legal verdaderamente efectivo para el aborto. Casi todos se
dan cuenta de que las cosas han ido demasiado lejos. En unión con muchas
personas de otras religiones, luchamos para crear una sociedad que reconozca al
aborto como el crimen que en realidad es.
Vigésimo tercero Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B
(23rd Sunday Ordinary Time, Cycle B)
2270 La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde
el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser
humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el
derecho inviolable de todo ser inocente a la vida (cf CDF, instr. "Donum vitae"
1, 1). Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes
que nacieses te tenía consagrado (Jr 1, 5; Jb 10, 8-12; Sal 22, 10-11). Y
mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo hecho en lo secreto, tejido en las
honduras de la tierra (Sal 139, 15).
2271 Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo
aborto provocado. Esta enseñanza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto
directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario
a la ley moral. No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte
al recién nacido. (Didajé, 2, 2; Bernabé, ep. 19, 5; Epístola a Diogneto 5, 5;
Tertuliano, apol. 9). Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la
excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del
hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde
la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables (GS
51, 3).
Vigésimo Cuarto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B
(24th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
De parte de La Beata Teresa de Calcuta
“Pero yo siento que el aborto es el gran destructor de la paz, porque es una
guerra directa, una matanza directa, directo asesinato por parte de la propia
madre. Y nosotros leemos en las Escrituras, porque Dios lo dice muy claramente.
“Aunque una madre se olvide de su hijo, Yo no te olvidaré. Te tengo grabado en
la palma de Mi Mano.” Nosotros estamos grabados en la palma de Su Mano, tan
cerca de Él, ese niño no nacido ha sido grabado en la palma de Su Mano. Y esto
es lo que pega más fuerte, el comienzo de esta oración, que aunque la madre
pueda olvidarse de algo imposible –aún si ella se olvida – “Yo no te olvidaré.”
Y hoy el gran destructor de la paz es el aborto. Y nosotros los que estamos hoy
aquí – fuimos deseados por nuestros padres. No estaríamos hoy aquí si nuestros
padres nos hubieran hecho esto a nosotros.” Discurso al recibir el Premio Nóbel
de la Paz en Oslo, Noruega, en Diciembre 11, 1979.
Vigésimo Quinto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B
(25th Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Papa Benedicto XVI sobre la Vida…
“Nosotros estamos bien conscientes que con mucha frecuencia… la vida se
exalta mientras es placentera, pero se tiende a dejar de respetarla cuando está
enferma o disminuida. En cambio, partiendo del amor profundo a toda persona, es
posible realizar formas eficaces de servicio a la vida: tanto a la que nace como
a la que está marcada por la marginación o el sufrimiento, especialmente en su
fase terminal. La Virgen María acogió con amor perfecto al Verbo de la vida,
Jesucristo, que vino al mundo para que los hombres "tengan vida en abundancia"
(Jn. 10, 10). A ella le encomendamos a las mujeres embarazadas, a las familias,
a los agentes sanitarios y a los voluntarios comprometidos de muchos modos al
servicio de la vida. Oremos, en particular, por las personas que se encuentran
en situaciones de mayor dificultad.” (Ángelus, Febrero 5, 2006)
Vigésimo Sexto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B (26th
Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Sobre el Voto…
“En una sociedad democrática los ciudadanos escogen a quiénes dan la autoridad
para el bien común. La elección de una persona en vez de otra para una oficina
publica afecta a muchas vidas significativamente, especialmente la vida de las
personas más vulnerables en la sociedad, tales como los niños en el vientre y
aquellos que tienen enfermedades incurables. Es por esto que los ciudadanos
católicos tienen una seria obligación moral de ejercer el voto, tanto en las
elecciones nacionales, estatales o locales” (Obispos de Kansas, Principios
Morales para los Votantes Católicos, Agosto 15, 2006).
Vigésimo séptimo Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B
(27th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)
Una cierta participación del hombre en la soberanía de Dios se manifiesta
también en la responsabilidad específica que le es confiada en relación con la
vida propiamente humana. Es una responsabilidad que alcanza su vértice en el don
de la vidamediante la procreación por parte del hombre y la mujer en el
matrimonio, como nos recuerda el Concilio Vaticano II: « El mismo Dios, que dijo
« no es bueno que el hombre esté solo » (Gn 2, 18) y que « hizo desde el
principio al hombre, varón y mujer » (Mt 19, 4), queriendo comunicarle cierta
participación especial en su propia obra creadora, bendijo al varón y a la mujer
diciendo: « Creced y multiplicaos » (Gn 1, 28) ».30
Vigésimo octavo
Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (28th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)
El Triunfo
de la Vida
“Del mismo modo que la comunidad pro-vida
es hoy, con frecuencia ridiculizada, Pablo era puesto en ridículo regularmente:
verdaderamente, él sufría algo mucho peor que el ridículo, porque la verdad
sobre Dios, la ley de Dios y la ley natural hace a muchos sentirse incómodos.
Aquellos que se oponen la ley de Dios no quieren que se les recuerde sobre lo
que esta ley exige. Esto no es menos cierto en nuestro tiempo que en el de
Pablo. Y es por eso que rezamos por la conversión de aquellos cuyos corazones se
han endurecido por el pecado del aborto y el pecado de su propagación. Nosotros
pedimos el coraje y la persistencia de San Pablo, en nuestro esfuerzo por
esparcir el Evangelio de la Vida. Nosotros rezamos por el triunfo de la vida”
(Cardenal William Keeler, Enero 22, 2006)
Vigésimo
noveno Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (29th Sunday in Ordinary Time,
Cycle B)
“Imponiendo” valores
“La fe religiosa por largo tiempo ha sido
la fundación de la experiencia americana. Desde el Mayflower Compact, el cual
comienza “En Nombre de Dios, Amén” hasta nuestra Declaración de Independencia,
escuchamos fuertes ecos de nuestra fe en Dios. Encontrando expresión en nuestras
profundas convicciones de que tenemos derechos inalienables por parte de la
“Naturaleza y por la Naturaleza de Dios”…el hablar contra la discriminación
racial, la injusticia social o las amenazas a la dignidad de la vida no es
imponer valores sobre la sociedad, sino llamar a nuestra sociedad a lo que es de
ella, a los principios morales que han sido aceptados desde antaño y el
compromiso a defender los derechos humanos básicos, lo cual es la función de la
ley.” – Reverendísimo Donald Wuerl, Arzobispo de Washington, en la homilía de la
Misa Roja, Octubre 1, 2006.
Trigésimo Domingo del Tiempo
Ordinario, Cycle B (30th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)
“Al proteger la vida humana, debemos de
empezar con el compromiso de nunca matar intencionalmente, o conspirar para
matar, ninguna vida humana inocente, sin importar cuán desecha, desforme,
discapacitada o desperada esta vida pudiera parecer. Nosotros urgimos a los
católicos y a otros a promover leyes y pólizas sociales que protejan la vida
humana y promuevan la dignidad humana al máximo grado posible. Las leyes que
legitimizan el aborto, el suicidio asistido, y la eutanasia son
profundamente injustas e inmorales. Nosotros apoyamos la protección
constitucional por la vida humana no nacida, al igual que a los esfuerzos
legislativos para poner fin al aborto y la eutanasia.” (Ciudadanos Fieles,
Obispos EU, 2003).
Solemnidad de todos los Santos, Noviembre
1 (Solemnity of All Saints, Nov 1)
Construyendo la Cultura de la Vida
El Obispo Michael W. Warfel de la Diócesis de Juneau, Alaska dijo esto
sobre cultivar una cultura de vida: “La tolerancia y la promoción del aborto,
social y legalmente, ha nublado las consciencias individuales y a hecho
difícil a muchos distinguir entre lo bueno y lo malo, aun cuando lo que está
en juego es el derecho fundamental a la vida. Si rechazamos el valor y la
dignidad de la vida humana, nuestra cultura se basa más y más en una mentira
y sus estructuras no se pueden soportar. ¿Pero cómo ayudamos a los demás a
que entiendan esto? ¡Transformando nuestra cultura en una cultura que
defienda y respete la vida humana! Además de apoyar leyes que protejan la
inocente vida humana, es necesario hablar de la verdad más profunda detrás
de esas leyes: que la vida humana es sagrada; que Dios es su autor; que
nosotros no somos dueños de nuestras propias vidas.”
Trigésimo segundo Domingo del Tiempo Ordinario,
Ciclo B (32nd Sunday Ordinary Time, Cycle B)
Re-dedicación a la Causa de la Vida
“En este Plan Pastoral para Actividades Pro-Vida: Una Campaña en Apoyo a
la Vida, nosotros renovamos nuestro llamado cada católico y a las muchas
instituciones y organizaciones de la Iglesia a que se unan en un esfuerzo
sin precedente para restaurar el respeto y la protección legal a cada vida
humana – ser lo que el Santo Padre nos pide que seamos: un pueblo de vida y
un pueblo por la vida (El Evangelio de la Vida, no. 78). Es nuestra
esperanza y expectación que al enfocarnos en la necesidad de respetar y
proteger las vidas de los inocentes no nacidos y de aquellos que están
discapacitados, enfermos, o muriendo, ayudemos a profundizar el respeto por
la vida de cada ser humano.” (Obispos EU, 2001).
Trigésimo tercer Domingo del Tiempo Ordinario,
Ciclo B (33rd Sunday Ordinary Time, Cycle B)
La Misericordia Triunfa
La Iglesia se opone al aborto, pero acoge con misericordia a aquellos que
han cometido este error. Tomemos valor de estas palabras del Papa Juan Pablo
II: “Ahora quiero decir unas palabras especiales a las mujeres que han
tenido abortos. La Iglesia está consciente de los muchos factores que han
podido influir en su decisión, y no duda que en muchos casos fue una
decisión dolorosa y hasta catastrófica. Puede que la herida de su corazón
aún no haya sanado. Ciertamente lo que sucedió fue y es terriblemente
erróneo. Pero no caigan en el desaliento y no pierdan la esperanza. Por el
contrario, traten de entender qué fue lo que pasó y denle la cara
honestamente. Si aún no han hecho esto, entréguense con humildad y confianza
al arrepentimiento. El Padre de la misericordia está listo para darle su
perdón y su paz en el Sacramento de la Reconciliación. Al mismo Padre y a su
misericordia usted puede, con segura esperanza, encomendarle a su hijo. (El
Evangelio de la Vida #99).
Solemnidad de Cristo Rey, Ciclo B
(Solemnity of Christ the King, Cycle B)
Ética Consistente de Vida
“El significado de una ética consistente en la comunidad católica quiere
decir que nuestra tradición moral nos llama más allá de la tan evidente
división de la sociedad entre el testimonio moral a favor de la vida antes y
después del nacimiento. ¿Quiere esto decir que todos debemos de hacerlo todo?
¡No! Hay límites de tiempo, energía y competencia. Cada vocación individual
tiene su forma. Las personas deben de especializarse, los grupos deben
enfocar sus energías. La ética consistente no niega esto.” (Cardenal Joseph
Bernardin, Address at Seattle University, March 2, 1986).
Primer Domingo de Adviento,
Ciclo C (1st Sunday of Advent, Cycle C)
De parte de alguien que tuvo un aborto
“[El aborto] me dio un sufrimiento y un dolor que van más allá de las
palabras. Estaba petrificada de decirle a alguien. Yo había cometido el más
monstruoso de los crímenes. Pero aún así el Señor me perdonó, así como
perdonó a Pablo. Pero yo siempre me lamentaré de lo que hice y probablemente
siempre sentiré dolor. Pero yo rezo para que mi experiencia pueda de algún
modo prevenir a otras mujeres de cometer el mismo error fatal. ¡Ahora soy
enfermera, por tanto visto mi uniforme en todas las cosas pro-vida que hago!
Esto ayuda.” El perdón y la sanación están disponibles. Visite
www.RachelsVineyard.org.
¿Dónde empezamos…?
“Dos tentaciones en la vida pública pueden distorsionar la defensa de la
Iglesia a la vida humana y a la dignidad: La primera es una equivalencia
moral que no hace distinción ética entre diferentes clases de asuntos
relacionados con la vida humana y la dignidad. La destrucción directa e
intencional de la inocente vida humana desde el momento de la concepción
hasta la muerte natural es siempre errónea y no es solamente un asunto más
entre muchos otros. Esto debe de ser siempre rechazado. La segunda es el uso
equivocado de estas necesarias distinciones morales como una forma de echar
a un lado o de ignorar otras serias amenazas a la vida humana y a la
dignidad…Esta cultura de la vida empieza con la preeminente obligación de
proteger la vida inocente de los ataques directos y se extiende hasta
defender la vida cuando sea amenazada o disminuida” - Obispos de los Estados
Unidos, “Formando Consciencia en los Ciudadanos Fieles: Una llamada a la
Responsabilidad Política.,” Noviembre 2007.
Segundo Domingo de Adviento, Ciclo C (2nd
Sunday of Advent, Cycle C)
El dolor del aborto – por parte de alguien que sabe…
“Cuando supe que estaba embarazada, tuve tanto miedo y sentí que no tenía a
dónde acudir. Sentí que no tenía otra opción. Después que me hice el aborto,
al principio, me sentí aliviada. Pero después de resistirme a creerlo por 7
años finalmente sentí el impacto. Me asusté tanto cuando supe lo que el
aborto es en realidad. Estaba tan enojada con mi familia y con mi novio (ahora
mi esposo). Sentí que nadie estuvo ahí conmigo. Tenía rabia contra el
personal de la clínica por decirme que todo estaría bien. Encontré el
Proyecto Raquel y ellos me ayudaron a empezar a llorar por mi hijo. Tantas
mujeres sienten que de haber tenido mas apoyo y confianza durante la crisis
de sus embarazos muchas vidas hubieran sido salvadas.” Hay ayuda disponible:
Lame al 1-800-395-HELP.
Tercer Domingo de Adviento (3rd Sunday of
Advent, Cycle C)
Cuando iba a comenzar el año 1000, las personas huyeron a las montañas,
esperando el regreso de Cristo. Cuando llegó el 2000, las personas temían
mayores crisis con las computadoras – y por ende mayores crisis sociales,
ninguna de ellas sucedió. Pero ambos momentos en la historia nos recuerdan
algo más profundo, la lección del Adviento. Adviento significa “venida.” El
Señor quiere que esperemos y nos preparemos para Su venida, no como algo ya
fijado en un día específico o algo identificado con una calamidad en
particular, sino como un aspecto ordinario de nuestra vida diaria cristiana.
Por un lado sabemos de Su venida; por el otro lado, no sabemos cuándo. No
obstante, cada momento es una oportunidad para hacer de esa venida algo más
central en nuestras vidas. ¡Señor, que te acojamos diariamente en tu Palabra,
en los Sacramentos, y en todos nuestros hermanos y hermanas!
Navidad, Ciclo C (Christmas, Cycle C)
Mesías y Señor
En la Misa de Navidad de medianoche, escuchamos el glorioso anuncio de que
nos ha nacido un Salvador. Desde el inicio de los tiempos, los profetas
anunciaron que el Mesías del Señor vendría. “Mesías,” o “Cristo” significan
“El Ungido.” Dios ungió a muchos para que realizaran una misión especial.
En la Navidad, esta profecía se hizo realidad de un nodo sorprendente,
porque los ángeles no anunciaron simplemente que Jesús era el Mesías del
Señor. Ellos dijeron que el niño recién nacido era Mesías Y Señor.
Dios no solamente envió un Mesías. Él mismo vino. Este Niño es el
Dios que nos creó a todos. Y viniendo de este modo, unió cada vida humana,
nacida o no nacida, a la Suya. Navidad es, verdaderamente, la fiesta de la
dignidad de cada vida humana.
Fiesta de la Sagrada Familia, Ciclos
A-B-C (Feast of the Holy Family, Cycles A-B-C)
Santuario de Vida
Este fin de semana celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia. Aunque Jesús
fue concebido por una virgen, no obstante, vivió como hijo en una familia
humana – una familia que nos señala el camino al resto de nosotros.
La familia es santuario de vida. No puede haber vida sin familia, y no puede
haber familia sin vida. La familia, por encima de todo, es donde la vida es
acogida, sin importar cuán frágil o cuán inconveniente pudiera ser.
Una de las tantas razones por las que el Papa y los obispos identifican al
aborto y la eutanasia como asuntos preeminentes es porque estos crímenes son
cometidos por parte de un miembro de la familia para con el otro.
¡Que la Sagrada Familia nos conduzca a la Cultura de la Vida!
Solemnidad de María, Madre de Dios (Año Nuevo) (Solemnity of Mary, Mother of
God, Cycles A-B-C)
¡Feliz Año Nuevo!
El inicio de un nuevo año nos trae especial gozo y esperanza. Es un
recordatorio de que el tiempo es un regalo de Dios, que nos lo da desde Su
eternidad, para que nos preparemos para la eternidad. El pasar de cada año y
de cada día debe ser un intercambio con Dios: Él nos da el tiempo, y
nosotros le regresamos nuestros días y nuestros años en servicio y amor,
haciendo el mayor bien posible en el mundo y en la vida de los demás. El Año
Nuevo es una oportunidad para hacer el propósito, por sobre todas las cosas,
de servir a Dios con fidelidad: creyendo más firmemente, esperando más
ardientemente, amando más generosamente. Esto es lo que hace a un Año Nuevo
“feliz,” y eso es lo que nos lleva a la felicidad que nunca termina.
Celebración de la Epifanía del Señor (Solemnity of the Epiphany)
Vida: Una “Epifanía” de Dios
“La vida es siempre un bien. … ¿Por qué la vida es un bien? Esta pregunta se
encuentra en todas partes en la Biblia, y desde las primeras páginas recibe
una poderosa y sorprendente respuesta. La vida que Dios da al hombre es muy
diferente a la vida de todas las otras criaturas vivientes, aun cuando el
hombre haya sido formado del polvo de la tierra (Gen 2:7, 3:19; Job 34:15;
Salmo 103:14; 104:29), es una manifestación de Dios en el mundo, un signo de
su presencia, un destello de su gloria (Gen 1:26-27; Salmo 8:6). Esto es lo
que San Ireneo de León quería enfatizar en su célebre definición: ‘El
hombre, el hombre vivo, es la gloria de Dios.’ Al hombre se la ha dado una
sublime dignidad, basada en el íntimo vínculo que lo une a su Creador: “en
el hombre brilla un reflejo del propio Dios. (El Evangelio de la Vida, no.
34).
Fiesta del Bautismo del Señor (Feast of the Baptism of the Lord)
Bautismo y Vida
“Quien es movido por el amor empieza a percibir lo que es realmente la “vida.”
Empieza a percibir el significado de la palabra de esperanza que encontramos
en el Rito Bautismal: por la fe espero en la “vida eterna” – la verdadera
vida, la cual, completa y no amenazada, en toda su plenitud, es simplemente
vida. Jesús, quien dijo que había venido para que tuviéramos vida, en toda
su plenitud, en abundancia (Jn 10:10), nos ha también explicado lo que es la
“vida”: “esta es la vida eterna, conocerte a ti único Dios verdadero, y al
que enviaste” (Jn 17,3). La vida en su sentido propio no es algo
exclusivamente nuestro o algo para nosotros: es una relación. La vida en su
totalidad es una relación con el que es la fuente de la vida. Si estamos en
relación con aquel que no muere, quien es la Vida en sí mismo y el Amor en
sí mismo, entonces estamos en la vida. Entonces ‘vivimos’” – Papa Benedicto
XVI, Encíclica sobre la Esperanza, Noviembre 30, 2007.
Segundo Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C (Second Sunday in
Ordinary Time, Cycle C)
Dios, nuestro Esposo
“Así como el novio se regocija con su novia, Dios se regocijará en ti.” La
primera lectura de hoy tomada de Isaías nos muestra cuánto Dios se deleita
en la vida humana. Él se regocija en nosotros como en una novia. Él se
entrega a nosotros como el novio está llamado a entregarse por su amada. El
nos protege y nos defiende, y nos conduce a la vida que nunca termina. Su
compromiso con la humanidad es la fuente de nuestro compromiso. Como él,
nosotros debemos de darnos a nosotros mismos por el bien de los demás,
empezando con las vidas más vulnerables – niños en el mero comienzo de su
desarrollo en el vientre.
Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C (Third Sunday in
Ordinary Time, Cycle C)
Un Triste Aniversario
El 22 de Enero de 1973, la dedición de la Corte Suprema Roe vs. Wade
legalizó el aborto en los Estados Unidos durante los nueve meses del
embarazo. Decenas de millones de niños han sido asesinados como resultado.
La demandante en el caso, no obstante, ha cambiado de modo de pensar. Norma
McCorvey, la antigua “Jane Roe vs. Wade, ahora se opone al aborto y trabaja
por que se revierta esa trágica decisión. Su conversión nos da esperanza de
que al millones de americanos rezar, marchar, y hablar durante este fin de
semana del no nacido, la conciencia de la nación se remueva, y las
bendiciones de libertad, igualdad, y prosperidad sean pronto concedidas a
los niños que viven en el vientre de sus madres.
Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C (Fourth Sunday in
Ordinary Time, Cycle C)
El Papa sobre la Vida
Cada niño nacido nos trae la sonrisa de Dios y nos invita a reconocer que la
vida es un regalo, un regalo para ser acogido con amor y preservado con
cuidado, siempre y en cada momento. Dios encomienda a sus padres cada niño
que nace: ¡cuán importante es la familia basada en el matrimonio, cuna de la
vida y del amor! La Casa de Nazaret, donde la Sagrada Familia vivió, es
modelo y escuela para todas las familias cristianas, de simplicidad,
paciencia, y armonía. Le pido al Señor que también sus familias sean lugares
de acogida donde estos pequeños puedan crecer no solamente sanos sino en la
fe y en el amor a Dios. – Papa Benedicto XVI, Enero 7, 2007.
Quinto Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C (Fifth Sunday in
Ordinary Time, Cycle C)
De Pecadores a Apóstoles
El Papa Juan Pablo II escribió las siguientes palabras a todas las mujeres
que habían tenido abortos: “El Padre de las misericordias está listo para
darles su perdón y su paz en el Sacramento de la Reconciliación. Al mismo
Padre y a su misericordia ustedes pueden, con seguridad y esperanza,
encomendar a su hijo. Con la ayuda amistosa y especializada de otras
personas, y como resultado de su propia dolorosa experiencia, ustedes
podrían estar entre los más elocuentes defensores del derecho de todos a la
vida. Mediante su compromiso con la vida, ya sea aceptando el nacimiento de
otro niño o acogiendo y cuidando a aquellos en mayor necesidad de tener a
alguien cerca de ellos, ustedes se convertirán en promotores de una nueva
forma de mirar a la vida humana.” (El Evangelio de la Vida, n. 99).
VI Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C (Sixth Sunday in Ordinary
Time, Cycle C)
Estamos progresando…
“Los americanos están apoyando más la vida. De acuerdo a una encuesta muy
significativa realizada el pasado año, el apoyo general a Roe vs. Wade
decayó en un cincuenta por ciento por primera vez, desde 1973. La mayoría de
los americanos no apoyan a Roe vs. Wade, y están en contra de permitirle a
los aborcionistas lo que la Corte hizo legal. Además, nosotros podemos
sentirnos reconfortados al saber que los esfuerzos espirituales,
educacionales y legislativos, están haciendo mella en los corazones y en las
mentes de tantas personas de buena voluntad. Más y más ciudadanos están
cuestionando el aborto y reconociendo – como punto de partida para
conversiones más profundas - que hay algo radicalmente malo en el aborto y
en el apoyo que nuestras leyes le brindan. Hay una creciente realización de
que la vida y la dignidad humana no pueden ser suprimidas sin un inmenso
daño a todo el engranaje de nuestra nación con numerosas consecuencias. En
medio del inmenso desafío que representan las amenazas contra la vida, hay
nuevas razones para esperar que la verdad de la ley de Dios prevalezca como
una gran luz en nuestra nación a medida que nuestro pueblo crecientemente se
mueve hacia la valoración de la vida humana desde sus primeras y más
vulnerables etapas y lo que sigue. ¡Esto, verdaderamente es causa para
regocijarse en el Señor!” Tomado de la homilía del Cardenal Justin Rigali,
Misa por la Vida, Enero 21, 2007.
Primer Domingo de Cuaresma, Ciclo C (First Sunday in Lent,
Cycle C)
Cuaresma y Vida
"Año tras año nos das este tiempo gozoso en el que nos preparamos para
celebrar el misterio pascual con mentes y corazones renovados". (Prefacio 1
de Cuaresma) El propósito de la Cuaresma está expresado sucintamente por
este prefacio. Los Catecúmenos se preparan para el bautismo en el Misterio
Pascual. A los fieles se les recuerda de su bautismo, y renovarán sus
Promesas Bautismales en la liturgia de la Pascua. El Bautismo nos inicia en
la vida eterna que Cristo nos da. Los bautizados son hijos e hijas de Dios y
son miembros de la Iglesia, del Pueblo de la Vida.
Las opciones de los bautizados, por tanto, toman cuerpo en su nueva
identidad (ver Rom. 6,6; Ef. 4, 17-24). Cristo llama a la Samaritana a
arrepentirse al ella aceptar las aguas de la nueva vida (ver Jn 4:15-24). El
arrepentimiento cuaresmal es necesario para que el pueblo de Dios pueda, más
profundamente, convertirse en lo que es. Están llamados a ver sus pecados
con más claridad. Es por esto, que el bautismo es conocido como “iluminación.”
Quien recorre el camino Cuaresmal está llamado a estar más alerta sobre los
ataques que tienen lugar a su alrededor contra la vida humana y la dignidad.
El pueblo de la vida está llamado a rechazar el pecado y todas las obras del
demonio y sus vanas promesas (Renovación de las Promesas Bautismales,
Liturgia de la Pascua). Las mentalidades “pro-elección” y de “derecho a
morir” son dos de esas vanas promesas que son firmemente rechazadas por los
bautizados. Un rechazo firme de esas posiciones es integral al
arrepentimiento. La Cuaresma es el tiempo perfecto para que llamemos a
nuestras congregaciones a un entendimiento más claro de por qué esto es
verdad, y de llevarlos hacia una afirmación más profunda de la vida, tanto
natural como eterna, en la celebración del Misterio Pascual.
Segundo Domingo de Cuaresma, Ciclo C (Second Sunday of Lent, Cycle
C)
Compromiso Fresco con la Vida
El Cardenal Justin Rigali, en la Misa Anual por la Vida en Washington DC en
el 2007, comentó sobre Roe vs. Wade decisión que legalizó el aborto el 22 de
Enero de 1973. Él le dio el nombre de “uso equivocado del poder judicial
ejercido en nombre de la autoridad que descansa sobre el pueblo de los
Estados Unidos de América.” Continuó diciendo, “Cada año que pasa nos
confirma en el dolor de reconocer la violencia infligida sobre millones y
millones de niños no nacidos y hasta sobre niños parcialmente nacidos en
nuestra tierra. Es importante que esta verdad sea reconocida, que el
arrepentimiento sea sincero, y que medidas efectivas sean tomadas para
detener esta grotesca tragedia, previniendo que se repita en el futuro. Al
mismo tiempo cada año que pasa nos confirma en una nueva esperanza para el
futuro. Como personas de oración, somos movidos por las palabras de San
Pablo, quien dijo “…hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo” (1 Tim
4:10). La Palabra de Dios y sus Mandamientos nos animan en nuestros
esfuerzos, y ciertamente inspiran a la naciente generación a formar nuevas
actitudes y a asumir un compromiso fresco frente a la causa de la vida.”
Tercer Domingo de Cuaresma, Ciclo C (Third Sunday in Lent, Cycle C)
Cuaresma, Un Tiempo Eucarístico: del Papa
Benedicto XVI
La Eucaristía nos atrae al acto de auto-oblación de Jesús…entramos en la
dinámica de Su autoentrega (Encíclica Deus caritas est, 13). Vivamos
entonces la Cuaresma, como un tiempo ‘Eucarístico’ en el cual, al acoger el
amor de Jesús, aprendemos a compartirlo en cada palabra y obra. El
contemplar a “Quien traspasaron” nos mueve a abrir nuestros corazones a los
demás, reconociendo las heridas infligidas sobre la dignidad de la persona
humana; nos mueve, en particular, a luchar contra cada forma de menosprecio
por la vida y por la explotación humana y a aliviar la tragedia de la
soledad y el abandono de tantas personas. Que la Cuaresma sea para cada
cristiano una experiencia renovada del amor de Dios dado a nosotros en
Cristo, un amor que cada día debemos, como consecuencia, retornar a nuestro
prójimo, especialmente al que sufre más y tiene necesidad. Sólo de esta
forma podremos participar plenamente del gozo de la Pascua (Mensaje
Cuaresmal, 2007).
Cuarto Domingo de Cuaresma, Ciclo C (Fourth Sunday in Lent, Cycle C)
El Mal Primordial
Aunque hay muchos males fuera de control en nuestro tiempo, muchas amenazas
contra la vida humana y la dignidad, y aun cuando debemos de preocuparnos
por todos ellos, yo estoy convencido de que el aborto puede acertadamente
ser llamado el mal primordial de nuestro tiempo. Es siempre gravemente
inmoral. Entre sus víctimas se encuentran los miembros más vulnerables e
indefensos de la familia humana. A partir de Roe vs. Wade, 47 millones de
vidas humanas han sido destruidas antes o durante el nacimiento. Cientos de
miles de mujeres han sido traumatizadas por el aborto. Muchos hombres sufren
porque no pudieron proteger a un niño no nacido que ellos habían ayudado a
concebir. El aborto es el síntoma más sobresaliente y profundo del abismo en
el cual la ética de gran parte de los Estados Unidos, y ciertamente, del
mundo, ha caído” – Obispo Richard Malone, Diócesis de Porland, ME – Enero
13, 2007.
Domingo de Ramos, Ciclo C (Palm Sunday, Cycle C)
La Muerte de Jesús es Nuestro Ejemplo
Jesús, quien dijo al entrar al mundo: “He venido, Oh Dios, para hacer tu
voluntad” (Heb. 10,9), se hizo asimismo obediente al Padre en todo y, “habiendo
amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Jn
13:1), entregándose completamente por ellos. Él que había venido “a servir y
no ha ser servido, y a dar su vida como rescate por muchos” (Mc 10:45),
obtiene en la Cruz la cumbre del amor: “Nadie tiene mayor amor, que aquel
que da la vida por sus amigos” (Jn 15:13). Y él murió por nosotros aún
siendo pecadores (Rom 5:8) De este modo Jesús proclama que la vida encuentra
su centro, su significado y su realización cuando se entrega. En este punto
nuestra meditación se convierte en alabanza y acción de gracia, y al mismo
tiempo nos impulsa a imitar a Cristo siguiendo sus huellas (1Pedro 2:21).
Nosotros también estamos llamados a dar nuestras vidas por nuestros hermanos
y hermanas, y así realizar en la plenitud de la verdad el significado y el
destino de nuestra existencia.
More Liturgical Resources