Contacto visual
Fr. Frank Pavone
National Director, Priests for
Life
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Mirarse a los ojos es un elemento básico de las relaciones humanas. Cuando no lo
hacemos en el momento oportuno, mostramos desinterés por la otra persona.
Parecemos demasiado distraídos para que nos importe o quizás avergonzados de
algo. La falta de contacto visual impide la conexión.
Ese es uno de los desafíos del amor a la población más
vulnerable entre nosotros, los niños en el vientre. No podemos mirarlos a los
ojos. Cuando uno ama a una persona, quiere mirarla a los ojos, no desea amarla a
lo lejos. Quiere ver el rostro de la persona. Aún el amor de Dios se describe de
esta forma. El libro del Apocalipsis anuncia el destino final de la familia
humana, la culminación de la salvación, de esta forma: "Y verán su rostro" (Ap.
22:4)
El veterano defesor de los derechos de los animales Jim
Mason relata una experiencia de su infancia que ilustra el poder del rostro:
"Estaba sentado sobre un tronco, disfrutando del
bosque, cuando oí el sonido de gañidos y mi perro- en ese entonces era
Butch- vino corriendo a través del claro cazando un zorro. Una vez más, por
condicionamiento u otro motivo, simplemente tomé el arma y disparé al zorro,
lo herí, no lo maté...
Mi perro y yo localizamos la madriguera y la
desenterramos... A medida que cavábamos más y más, podía ver al pobre zorro
allí sufriendo y muriendo desangrado. Y la mirada en su cara- fue uno de
esos momentos cuando... me sentí horrible. Me sentí absolutamente
avergonzado de haber hecho eso. Era como si hubiera cometido un tremendo
error."
Después de mirar a los ojos de un jabalí que iba a ser
carneado, Freeman Wicklund fundó la Organización de Estudiantes para los
Derechos de los Animales (Student Organization for Animal Rights) en la
Universidad de Minnesota. La abogada y famosa feminista Lori Peterson afirma:
"No es justo que los científicos menosprecien los sentimientos de estas
criaturas. Una vez que uno ha mirado a sus ojos... no puede mirar para otro lado.
Jamás" Kim Bartlett, editora de Animal People, describe el cambio en su visión
del sufrimiento: "...Recibí una pieza de correo... era sobre las pieles y
contenía... fotos de un zorro y un conejo en una trampa. La mirada de sus ojos
me partió el alma... me senté y lloré" (1990, p.95)
Los ojos nos enseñan algo sobre aquel que sufre, sea un
animal o una víctima humana. En esos momentos, el velo que separa su experiencia
de la nuestra queda rasgado y vemos el mundo y sentimos temporaralmente como
ellos lo hacen.
No tema mirar a la cara de los niños por nacer, tanto vivos
como abortados. Encontrará la fuerza para amarlos aún más.
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