Elecciones 2008: ¿Claridad o confusión?
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Ya sea que
nos guste o no nos guste, la realidad es que las elecciones del 2008 están más
cerca de lo que pensamos y no tenemos mucho tiempo para elegir al próximo
presidente y congreso de los Estados Unidos de América. Dado que hay tantas
cuestiones importantes en juego, como por ejemplo la composición de la Corte
Suprema (y es innegable que allí ha habido un cambio), tenemos que
despabilarnos, despojarnos del pesimismo, la indiferencia y el cinismo, y
ponernos a trabajar para informarnos del proceso y los candidatos.
Por
primera vez desde 1928 ni el presidente ni el vicepresidente en ejercicio buscan
la candidatura de su partido. Para ambos partidos, la elección tiene final
abierto. Una encuesta de la ABC realizada en Febrero reveló que el 65 % de los
estadounidenses seguía “de cerca” la contienda presidencial.
El gran
número de estados que celebrarán primarias anticipadas podría comprimir la
campaña para la nominación a unos pocas semanas. En el ciclo electoral del año
2000 a principios de febrero se eligieron solamente el 2 % de los
convencionales. Sin embargo, en el 2008 más del 40 % de los convencionales
habrán sido electos para principios de febrero. De hecho, el 5 de febrero ha
sido designado “Martes Super Duper” (o Martes del Tsunami). Es muy probable que
sepamos quienes serán los candidatos presidenciales esa misma noche.
En el
tiempo que media entre hoy y ese día, ¿cómo podemos decidir a que
candidato apoyaremos en las primarias?
Obviamente, debemos examinar detenidamente las posiciones de cada candidato y su
partido. (Para mayor información ver
www.votinginfo.org) Algunas posturas, como el apoyo al aborto, contradicen
tan profundamente lo que significa el servicio público, que desde un punto de
vista moral descalifican al candidato.
Entre los
candidatos que tienen posiciones aceptables, hay que considerar otros factores.
¿Cuán susceptible de ser elegido es el candidato? Esto quiere decir, ¿cuán
fuerte es su impulso, cuánto dinero y qué estructura tiene el candidato para
desarrollar su campaña? ¿Qué dicen las encuestas sobre el candidato?
Especialmente las encuestas entre potenciales votantes y aquellas que lo
comparan con posibles adversarios.
También es
importante preguntarse sobre las cuestiones, posiciones y características del
candidato que probablemente atraigan o alejen a aquellos votantes que no están
pensando en los mismos temas que consideramos más relevantes.
Además,
¿qué clase de coaliciones puede construir el candidato? ¿Cuál es la llegada del
candidato a los distintos segmentos de la población, como por ejemplo los
hispanos o los negros? ¿En cuáles estados tiene más fuerza el candidato? Hay
algunas combinaciones de estados clave que son críticas para ganar una elección
presidencial y los candidatos tienen que ser evaluados en base a su capacidad
para ganar en estos estados.
Uno de los
sitios de Internet que puede ayudarnos a desenmarañar la confusión que existe en
el mundo de la política y darnos alguna respuesta a las preguntas anteriores es
www.RealClearPolitics.com. Mi sitio personal sobre estos temas es
www.PoliticalResponsibility.org.
Todas
estas herramientas pueden ayudarnos a decidir que hacer en las próximas
elecciones. Ahora tenemos que elegir un candidato para las primarias y apoyarlo
con firmeza.
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