Perseverancia Electoral
Fr.
Frank Pavone
National
Director, Priests for Life
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Al
comenzar el año 2006, llega la hora de calentar los motores para una nueva
elección y concentrarnos para elegir líderes que provean la mayor protección
posible a la vida humana inocente. En las últimas elecciones generales, los
votantes han aumentado las mayorías pro-vida tanto a nivel de gobierno estatal
como federal. Cada año son más los votantes que afirman que el holocausto del
aborto ha influido en su voto, e incluso muchos candidatos pro-aborto que aún no
están listos para convertirse en pro-vida se van dando cuenta que estar a favor
del aborto no gana elecciones.
Tenemos
ímpetu y no hay nada que la otra parte pueda hacer para eliminar el estigma del
aborto. Por lo tanto, no hay ningún motivo para que nos detengamos. Este es
el tiempo del activismo. La razón es la misma de siempre, aquellos que
desean que haya más asesinatos de bebés no deben recibir el poder para
hacerlo.
Observen
que formulo la frase en forma negativa. A menudo en las elecciones no se trata
de hacer que una persona satisfactoria acceda a un cargo público, sino más bien
de evitar que una persona peor llegue al poder. Las elecciones son ejercicios de
poder y como tales se ocupan de las categorías “malo, peor, bueno, mejor” en vez
de “malo, perfecto.” Si vamos a las elecciones esperando encontrar candidatos
perfectos, constantemente quedaremos defraudados. Pero si vamos a las elecciones
decididos a mejorar las cosas lo más posible, reconociendo los límites de lo que
esto significa pero también reconociendo su importancia, estaremos energizados.
Algunas
personas pueden preguntarse que es lo que han hecho los candidatos pro-vida que
eligieron, o pueden sentir que no han hecho lo suficiente. Se han hecho
importantes progresos, pero hace falta mucho más, y siempre debemos mantener la
presión sobre aquellos que hemos elegido. Pero
si Ud. previene que alguien se caiga de un precipicio, ya ha logrado algo
bastante significativo. Ese es el primero y quizás el éxito más importante que
debemos tener en mente. En las últimas dos elecciones, si las fuerzas pro-aborto
hubieran podido elegir a la gente que querían, la causa del aborto estaría en
una posición mucho más fuerte que ahora. Gran parte del éxito de las elecciones
está en lo que prevenimos.
Ha habido
avances positivos, incluyendo el hecho que la Corte Suprema volverá a cambiar
este mes y se desplazará en dirección pro-vida. Hubiéramos podido tener una
situación este mes en que hubiera dos magistrados de la Corte Suprema,
designados de por vida, comprometidos a favor del aborto. Evitamos caer por ese
precipicio.
En cuanto
a lo que alcanzamos, el trabajo es siempre nuestro. No es fácil encontrar
activistas pro-vida que se presenten como candidatos. Pero por lo menos
tenemos que encontrar gente que no sea un obstáculo para el trabajo que
nosotros tenemos que hacer. La política no es nuestra salvación;
nosotros, el pueblo, somos responsables de acabar con el aborto. Pero esa
responsabilidad incluye quitarles poder a los que quitan derechos humanos.
En el 2006, mantengamos a los promotores del aborto fuera de los cargos
públicos, y ¡comencemos ahora!